bálsamos de manzanilla, caléndula y rosa

Mimos de verano

El verano empezó casi sin darme cuenta a finales de junio y hasta hoy no he sido del todo consciente. Por eso esta crónica llega tarde, pero llega.

Una llena de recuerdos, de recetas y de mimos. Tampoco me he olvidado de las fichas de temporada, solo que esta vez vienen fusionadas las de julio y agosto, ya que no hay gran diferencia entre ellas.

La calma después de la tormenta

Esta entrada comienza con una disculpa. En el solsticio de verano mi padre nos dejó después de una larga enfermedad y de una muy larga primavera. Y nunca pensé que ese final me quitaría las ganas de hacer lo que más me gusta, pero así fue un poco. No escribir, apenas tejer y casi ni atender mis redes. Hasta aquí la disculpa. Apenas trabajar y leer me ha conectado con el mundo este mes de julio que casi se nos acaba. Y el silencio.

El inicio del verano me suele alejar de los niños un poco porque ellos tienen vacaciones y corren a refugiarse en el campo y yo continuo trabajando en la ciudad. Con lo que ni ellos han perturbado ese silencio.

Y como la calma después de una tormenta, todo llega, a su ritmo. Estoy triste, no lo voy a ocultar, pero los recuerdos son mas dulces que amargos, y la vida continua.

Al mercado en julio y agosto

Y no hay nada para celebrar la vida como saborearla. Por eso los productos de temporada de estos meses de calor son mas dulces y sabrosos que los de otras estaciones, como el melón, la sandía, las ciruelas o las cerezas.

Los huertos de primavera están llenos de los primeros tomates, calabacines y pimientos. Y a finales de agosto tendremos judías, ajos, cebollas, calabazas y las primeras patatas. Así que os he dejado las fichas de temporada listas para descargar aquí.

Y de regalito una receta deliciosa para hacer calabacines rellenos. La receta original lleva champiñones, así que si queréis usarlos tendrán que ser en conserva porque aun no es temporada. Para cuando sea temporada de champiñones os tengo reservada una receta especial del cuaderno de cocina de mi padre. Una delicia campestres que tendrá que esperara a otoño.

Pero en esta receta de hoy podéis sustituirlos sin problema por pimientos, cebolla o alcachofas. Y ser lo suficientemente valiente para encender el horno en plena canícula claro.

Mimos de manzanilla y caléndula

flor de caléndula

En pleno duelo me he dado cuenta que cuidarme después de tantos meses cuidando no es un lujo, es más bien una obligación. Intentar dormir 8 horas seguidas (algo casi imposible para mi desde los 18 años), el ya típico «beber mucha agua», meditar un poco todos los días (combinado con algo de yoga, pero reconozco que me da un poco de pereza con este calor) y comer sano.

Y mis pócimas de salud claro.

flores secas de rosa, manzanilla y caléndula

Este verano las protagonistas son la caléndula, la manzanilla y la rosa. Por fin conseguí tener mi propia cosecha de caléndulas en el huerto de macetas, así que para la próxima receta podré usar las flores ya secas.

Para esta usé las que tenía compradas ya que el oleato que he usado para este bálsamo esta hecho hace un mes con la receta de Yolanda de El Balcón Verde (que si no conocéis su blog y sus consejos de belleza natural ya estáis tardando en visitarla).

oleato de caléndula

Con el oleato de caléndula, oleato de manzanillas, un poco de cera alba (las más fina y clarita que se usa para cosmética), esencia de rosa, aceite de coco, rosa mosqueta y aceite de jojoba he hecho un bálsamos suave y de aroma muy natural a rosa y manzanilla.

perlas de cera alba

Con todos los ingredientes en un bol al baño maría y a fuego muy lento dejo que se derrita la cera y el aceite de coco. Y cuando todo está mezclado añado la esencia de rosa y los pétalos sueltos de las flores.

Luego sólo hay que llenar los botes bien limpios y dejarlos enfriar en un lugar fresco. Yo he usado los frasquitos nuevos para cosmética que tiene en Self Packaging porque tienen en tamaño perfecto para hacer un regalo o para vender.

Además vienen dos formatos, uno con cristal ahumado para esencias y pócimas mas delicadas al sol y los de cristal claro. En Self Packaging tienen etiquetas, caja de cartón natural y un montón de cintas, etiquetas adhesivas y papeles para personalizar tus creaciones y envíos. Y un montón de tarros de cristal y botellas que me hacen ojitos… XD

Un dibujo en la etiqueta, un poco de cariño extra en el embalaje y dejé listos tres botes de bálsamos de cariño. Uno para mi y dos mas para regalar. Y ya he empezado mi frasco porque entre las picaduras de insecto, el calor y la sequedad que me produce el aire acondicionado la piel me la pedía a gritos.

La suavidad de la caléndula, la manzanilla y los aceites mágicos alivia bastante las picaduras y además calma la piel quemada por el sol, dejándola hidratada.

El color de la naturaleza

tela de algodón teñida con tajetes

Una de las cosas que me gusta hacer cuando estoy sola es experimentos. Algunos de ellos son delicados, como los de teñir con calor o hacer jabón. Requieren medidas de seguridad y paciencia, con lo que suelo reservarlos cuando estoy sola en casa.

Y este verano, siguiendo con mi tradición de investigar sobre las flores y frutos y sus colores (ya empecé con los tintes naturales en este post) he experimentado con cerezas y tajetes.

Con las flores he preparado tinturas al sol en frío, que consisten en meter la tela de algodón en agua con los pétalos directamente y dejarlas al sol al menos tres días. De esta manera el calor del sol suelta los pigmentos de las flores y la tela los absorbe lentamente.

El resultado es un color amarillo ligeramente verdoso que me encanta. Con una buena fijación en el tejido y bastante brillante.

Otro de los pigmentos que hice el verano pasado y que me encantó fue el de las cerezas. Así que lo he repetido, esta vez con lana y tela, mezclando la tintura en caliente y con acido cítrico para obtener dos tonalidades distintas.

Me encanta la diferencia de tono que adquiere cada material, y el de la tela de algodón es mi favorito sin duda.

Además tengo que empezar a pensar seriamente que hacer con tantas muestras de hilo y tela teñidos porque se me empiezan a acumular y quizá se puedan convertir en algo bonito… voy a darle una vuelta y os cuento en breve.

Y con este reencuentro breve os dejo hasta el siguiente post, que espero sea pronto y poder traeros un montón de ideas, libros y fotos. Feliz verano y feliz vida, que solo tenemos una y corta.

Esta publicación contiene enlaces de colaboración.
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